A veces no sabes qué hacer.
No porque te falte información, sino porque te sobra ruido.
El problema no suele estar en la decisión, sino en la desconexión.
El Reiki te ayuda a entrar en un estado donde la intuición se vuelve nítida y la mente deja de sabotear. No te dice qué elegir: te devuelve a ti para que elijas desde tu centro.
1. Por qué cuesta tanto decidir
Decidir es difícil cuando:
- la mente está saturada
- el cuerpo está en alerta
- tienes miedo a equivocarte
- sientes presión externa
- estás agotada
- te desconectaste de tu verdad
- quieres complacer a otros
La indecisión es un síntoma de desconexión, no de incapacidad.
2. Reiki para tomar decisiones importantes
Antes de decidir, haz una mini-sesión de 5 minutos:
1. Manos en el corazón
Aquí está tu brújula emocional.
2. Manos en el plexo solar
Aquí está tu fuerza personal.
3. Manos en el abdomen
Aquí está tu intuición visceral.
Respira cada punto como si encendieras un faro interior.
3. Preguntas que el Reiki clarifica
Después de la práctica, pregúntate:
- ¿Qué decisión me acerca más a mí?
- ¿Qué opción me deja más ligera?
- ¿Qué me pide mi cuerpo, no mi miedo?
- ¿Qué opción me expande? ¿Cuál me contrae?
- ¿Qué elegiría si no necesitara complacer a nadie?
El Reiki no te da la respuesta: te quita el ruido que la tapa.
4. Señales de que ya encontraste claridad
- respiras más hondo
- sientes alivio en lugar de tensión
- aparece una sensación de “sí” o “no” muy nítida
- la decisión no se siente perfecta, pero sí coherente
- puedes imaginar tu vida después de elegir sin angustia
- sientes más paz que miedo
La claridad nunca grita: susurra.
Reiki te enseña a escuchar ese susurro.